ESÓFAGO: con cambios reactivos o cambios por reflujo,
no incluyendo esófago de Barrett

El esófago es un órgano tubular que conecta la boca con el estómago. La “unión gastroesofágica” es donde el esófago se une al estómago.

El revestimiento del esófago es conocido por la “mucosa”. La mayor parte del esófago está revestido de células escamosas, parecidas a las que hay en la epidermis (capa superficial de la piel).

Varios factores, incluyendo la regurgitación crónica (reflujo, ardor de estómago) del contenido del estomago al esófago, el trauma resultante de la irritación causada por la toma de medicamentos o las infecciones repetidas, pueden dañar la mucosa escamosa del esófago. El tejido dañado reacciona contra estos cambios e intenta repararse. Cuando el patólogo vea la biopsia de su esófago bajo el microscopio, describe esta apariencia reparativa como “cambios reactivos”.

No. Los cambios reactivos no desarrollan un cáncer. Sin embargo, su médico le avisará como tratar el proceso responsable de los cambios reactivos para que el esófago se cure y su revestimiento se normalice.

El reflujo o “acidez” significa una regurgitación hacia el esófago del acido del estomago. Una exposición prolongada a dicho acido daña el revestimiento escamoso del esófago, causando cambios reactivos que el patólogo puede reconocer microscópicamente.

Por si mismo, el reflujo no causa cáncer. Sin embargo, cuando éste es prolongado, además de cambios reactivos, a veces puede causar otros cambios que eventualmente pueden poner al paciente en riesgo de desarrollar un cáncer. Su médico le aconsejará como controlar su reflujo y así evitar que otras anomalías se desarrollen en su esófago.

El “cardias” es la zona del estomago justo donde el esófago desemboca en el estomago.

El acido y la infección por el helicobacter pylori, la bacteria responsable de la gastritis, (irritación del estomago), pueden causar inflamación en esta zona llamada el cardias.

ESÓFAGO: Esófago de Barrett
(con o sin displasia)

El esófago es un órgano tubular que conecta la boca con el estómago. La “unión gastroesofágica” es donde el esófago se une al estómago.

El revestimiento del esófago es conocido por la “mucosa”. La mayor parte del esófago está revestido de células escamosas, parecidas a las que hay en la epidermis (capa superficial de la piel). Las células caliciformes son las células normales del revestimiento del intestino, pero no del esófago. Se habla de “metaplasia intestinal” cuando las células caliciformes se desarrollan en un sitio donde no deben estar, en este caso el esófago. El esófago de Barrett ocurre cuando la mucosa del esófago cambia de su composición habitual (células escamosas) a otra, la habitual del intestino (células caliciformes).

El esófago de Barrett surge cuando la regurgitación crónica (reflujo, ardor de estómago) del contenido del estomago al esófago daña el revestimiento normal del esófago. Es un proceso que normalmente lleva varios años en establecerse.

Si. Los pacientes que tienen esófago de Barrett tienen más riesgo de desarrollar cáncer del esófago. Sin embargo, la mayoría de las personas con esófago de Barrett no desarrollan cáncer.

La displasia es una lesión precancerosa que aun no ha adquirido la capacidad de extenderse a otros órganos. Esta lesión es tratable. Hay diferentes grados de severidad de displasia (ver abajo).

Esto significa que no hay cambios precancerosos (pre-malignos) en su biopsia.

Su biopsia tiene esófago de Barrett y algunas células son lo suficientemente anormales para llamar la atención del patólogo cuando examinó su biopsia, pero no lo suficientemente anormales para denominarlos “precancerosos”. A menudo, las personas con estos cambios sufren mucho reflujo o ardor de estómago que irritan las células del esófago hasta hacer que estas parezcan anormales al microscopio.

Entre 5 y 10 personas de cada 100 con “cambios indefinidos para displasia” contraen cáncer de esófago en los 5 años siguientes.

Normalmente, cuando se encuentran estas características, su médico le pedirá que vuelva para tomar más biopsias en un periodo de 6 meses a un año. Sin embargo, debería de hablar con su médico sobre la programación de sus revisiones, ya que puede que haya que adaptarlo para su caso especifico.

La displasia de bajo grado implica que las células de su esófago tienen algunas características cancerosas pero no la capacidad de extenderse a otras partes del cuerpo. En otras palabras, hay células precancerosas en el esófago pero se hallan en un estadio muy inicial.

Hasta 20 personas de cada 100 con “displasia de bajo grado” contraen cáncer de esófago en los 5 años siguientes.

Normalmente, se realizan más biopsias para asegurar que no haya zonas peores. Se realiza un seguimiento más intensivo y con biopsias periódicas o en algunos casos, tratamiento para eliminar el revestimiento anormal del esófago. Debería hablar sobre las opciones de tratamiento con su médico para ver cual es el que mejor se adapta a su caso.

La displasia de alto grado significa que en la biopsia de su esófago han aparecido zonas que tienen la mayoría de las características del cáncer, con una excepción: carecen de la capacidad de extenderse a otras partes del cuerpo y se consideran lesiones precancerosas avanzadas del esófago.

Entre 30 y 60 personas de cada 100 con displasia de alto grado en esófago de Barrett desarrollan cáncer en los 5 años siguientes.

Normalmente necesitará más biopsias para asegurar que el cáncer no esté ya presente, ya que podría haber cáncer en una zona del esófago en la que no se hayan tomado biopsias. Debería hablar sobre las diferentes opciones con su médico para ver qué acción es la más adecuada en caso.

Tanto el ácido del estómago, el trauma resultante de la irritación causada por la toma de medicamentos o las infecciones repetidas pueden irritar el esófago causando inflamación. Su medico le indicará la mejor forma de tratar las causas de la irritación, que ayudarán a evitar que se desarrollen anomalías adicionales en su esófago.

ESÓFAGO. Carcinoma de esófago
(con o sin esófago de Barrett)

El adenocarcinoma del esófago es un tipo de cáncer (tumor maligno) que se origina del esófago de Barrett. (ver FAQ nº3)

El carcinoma epidermoide del esófago es un tipo de cáncer (tumor maligno) que se origina del revestimiento normal del esófago (ver FAQ nº3).

El revestimiento del esófago es conocido por la “mucosa”. La mayor parte del esófago está revestido de varias capas resistentes que conforman la “mucosa escamosa”. Es parecida a la epidermis (capa superficial de la piel). Las células caliciformes son las células normales del revestimiento del intestino, pero no del esófago. Se habla de “metaplasia intestinal” cuando las células caliciformes se desarrollan en un sitio donde no deben estar, en este caso el esófago. El esófago de Barrett es cuando la mucosa del esófago cambia de su composición habitual (células escamosas) a otra, la habitual del intestino (células caliciformes). Los adenocarcinomas se originan del esófago de Barrett. Los carcinomas epidermoides se originan del revestimiento normal del esófago.

Un cáncer invasivo o infiltrante se ha extendido más allá del revestimiento interno del esófago.

Normalmente, el patólogo no puede establecer en una biopsia el grado de invasión del tumor y, por lo tanto, no puede determinar el pronóstico. El grado de invasión se suele determinar una vez que se ha extirpado todo el tumor.

La diferenciación es el grado de cáncer. El grado de un cáncer se determina por su apariencia bajo el microscopio e indica la agresividad del cáncer. El cáncer de esófago suele estar dividido en tres grados (bien diferenciado, moderadamente diferenciado y mal diferenciado) y ocasionalmente en dos grados (bien-moderadamente diferenciado y mal diferenciado).

El grado es uno de los muchos factores que ayudan a determinar la agresividad del cáncer. Los cánceres mal diferenciados tienden a ser más agresivos. Sin embargo, hay otros factores además del grado, como por ejemplo la extensión del cáncer (que no puede ser establecido en la biopsia), que afectan al pronóstico.

Estos términos indican que hay cáncer presente en los vasos sanguíneos (arterias, venas) y/o vasos linfáticos del esófago y por tanto hay más posibilidades de que el cáncer se extienda a otras partes del cuerpo. Sin embargo, puede que su cáncer aun sea curable, dependiendo de otros factores.

FAQs Esófago